¡Tú puedes evitar ser víctima de la presión sexual! Entérate cómo lograrlo.
Una de las situaciones más comunes a las que podrías enfrentarte es la presión sexual por parte de tu novio. Algunos chicos consideran que las caricias intensas o las relaciones sexuales son algo a los cual “tiene derecho” por el simple hecho de haber sido aceptados como “novios”, entonces comienza un “estire y afloja” con el clásico: “Dame una prueba de amor”.
Por desgracia, detrás de ese comportamiento, algunos vivales sólo buscan satisfacerse sexualmente. Sus verdaderos motivos detrás del noviazgo son egoístas; mientras que están bajo la tensión sexual pueden prometerte el cielo y las estrellas, pero una vez que logran su objetivo, adiós promesas y juramentos.
Si tú te sientes presionada, checa lo que puedes hacer:
“Dame una prueba de amor”
- Ésta es la clásica frase que utilizan algunos chicos para presionar a la novia mediante el chantaje sentimental.
- ¿Cómo actuar? Una respuesta es: “Si en realidad me amaras, no se te ocurriría pedirme esto”. O en su defecto: “Déjame consultarlo con mis papás, a ver qué opinan”.
La adulación
- Frases como: “¡Qué cuerpazo tienes! No me puedo resistir”, “Eres la más bonita”, etc., funcionan muy bien con las chicas que tienen una baja autoestima, pues están dispuestas a dar cualquier cosa para obtener afecto, atención y cariño.
- ¿Cómo actuar? “Ya sé que soy muy bonita, pero me gusta ser valorada por mis cualidades internas y no sólo por mi cuerpo”, puede ser la respuesta adecuada, pero también es importante que refuerces tu autoestima y te respetes.
Las amenazas
- Quizá una de las situaciones más difíciles para las chicas sea ésta, pues después de llevar un noviazgo en el que se ha invertido tiempo y afecto, temen escuchar: “Si no lo haces, vamos a terminar”, “Me voy a buscar una que sí quiera”.
- ¿Cómo actuar? Antes que nada ¡no te dejes intimidar! Ningún chavo que utilice la presión para obtener sexo, vale la pena. Respóndele algo como: “¡Vaya!, pensaba que nuestra relación estaba basada en el cariño y no en las amenazas”, y no cedas a sus exigencias.

