Cómo estudiar para un examen sin dejar todo para el último día
¿Tienes un examen dentro de varios días y decides que “mañana empiezo”?
Después llega mañana. Y luego otro mañana.
Hasta que descubres que faltan pocas horas para el examen y tienes que estudiar todo de golpe.
Sí, nos ha pasado a muchos.
La buena noticia es que estudiar mejor no significa necesariamente estudiar durante horas y horas. Muchas veces se trata de organizarte de otra manera.
Empieza por dividir el contenido
En lugar de mirar un libro de 50 páginas y pensar “es demasiado”, divide el tema en partes.
Por ejemplo:
Día 1: conceptos principales
Día 2: ejemplos y explicaciones
Día 3: ejercicios
Día 4: repaso general
Ver pequeñas partes puede hacer que estudiar parezca mucho más manejable.
Prueba estudiar en bloques
Puedes estudiar durante un período determinado y después hacer una pausa corta.
Por ejemplo, concentrarte durante 25 o 30 minutos y descansar unos minutos antes de continuar.
La idea no es estudiar durante cinco horas mirando la hoja sin recordar nada. La idea es aprovechar mejor el tiempo en el que realmente estás concentrado.
No te limites a releer
Leer los apuntes cinco veces no garantiza que hayas aprendido.
Prueba otras técnicas:
Hazte preguntas.
Explica el tema con tus propias palabras.
Escribe un pequeño resumen.
Resuelve ejercicios.
Intenta enseñárselo a otra persona.
Cuando tienes que recuperar la información de tu memoria, estás trabajando de una manera mucho más activa.
Aleja las distracciones
“Voy a mirar Instagram solamente un minuto”.
Y una hora después…
El celular puede convertirse en una enorme distracción cuando estás estudiando.
Puedes dejarlo lejos de tu lugar de estudio, activar el modo no molestar o utilizar una aplicación que limite temporalmente ciertas distracciones.
Dormir también es estudiar
Quedarte despierto toda la noche antes de un examen puede parecer una buena estrategia, pero llegar completamente agotado no es precisamente la mejor forma de rendir.
Organizar el estudio con anticipación te permite llegar a la noche anterior con menos presión.
¿Y si ya dejaste todo para último momento?
No entres en pánico.
Prioriza los contenidos más importantes, elimina distracciones y estudia de forma activa. No intentes aprender absolutamente todo en unas pocas horas.
Haz lo mejor posible con el tiempo que tienes.
Y después, para el próximo examen, prueba empezar un poco antes.
Consejo iTeen: no busques estudiar “muchísimo”. Busca estudiar mejor y con constancia. Media hora bien aprovechada puede valer mucho más que horas enteras de distracción.
